Consiéntele la Rabieta
La escuela llamaba una vez a la semana. Rabietas en los peores momentos. Negarse a cooperar. Y entonces el Dr. B les dijo a sus padres: en vez de castigarlo — vamos a consentirsela.
"Eso Está Brutal... Pero Yo Nunca Podría..."
Se quedó paralizado frente a esa guitarra. "Eso está brutal," susurró. "Pero yo nunca podría..." Su papá la tomó y se la puso en las manos. Cuatro palabras cambiaron todo.
Mi Hijo de 16 Años Se Estaba Apagando. Esto Es Lo Que Hice.
No le quedaba nada. No podía dormir, no podía levantarse. Mi hijo absorbía daño todos los días y lo traía a casa. Esto es lo que las 4 LEYES me enseñaron a hacer mientras esperaba que el ambiente correcto llegara.